La gestión en tiempo de crisis requiere acciones y decisiones más intensas y diferenciadas de las que se han de tomar en tiempos de expansión, porque se dispone de menos recursos cuando son más necesarios y esto obliga a un incremento de la eficiencia en la gestión pública, para conseguir más con menos. Es en estos momentos de crisis cuando más se necesita de la capacidad y de la experiencia de gobierno porque forzosamente hay que ser mucho más eficiente.
Y es en ese sentido que las cuentas municipales para 2010 son un instrumento de cohesión social y de transformación de la ciudad que refleja la apuesta del gobierno municipal socialista por mejorar Esplugues y la calidad de vida de la ciudadanía, reforzando las medidas anticrisis y preparando a nuestra ciudad para el relanzamiento económico.
Hablamos de un Presupuesto Municipal austero, con seis ejes muy claros:
1.- Atención a las necesidades de las personas. Especialmente a las más afectadas por la crisis, incrementando un 4% el gasto en acción social.
2.- Promoción económica y creación de empleo. Se incrementan un 23% los recursos para planes de empleo.
3.- Mantenimiento en los estándares de calidad en la prestación de los servicios.
4.- Austeridad y eficiencia en la gestión de los recursos públicos. La adquisición de bienes y servicios se reduce un 9% y los gastos de comunicación un 13% en relación al año 2005.
5.- Mantenimiento del esfuerzo inversor en máximos históricos, con la continuidad de los grandes proyectos plurianuales de inversión.
6.- Congelación de impuestos y tasas municipales.
A pesar de ello, los grupos políticos de la oposición fallaron en el fondo y en la forma. En el fondo porque no formularon ninguna alternativa, ni hicieron ninguna propuesta y en la forma abandonando el pleno y perdiendo la gran oportunidad de lo que seguramente es uno de los debates más importantes del año. La excusa fue un retraso inexistente en la entrega de la documentación.
El anteproyecto de presupuesto se entregó a la oposición el 4 de diciembre, casi tres semanas antes de la celebración del pleno, en un plazo muy similar al de los últimos años. El día 10 se explicó en Junta de Portavoces, sin que los grupos políticos asistentes aportasen ninguna iniciativa, ni solicitasen ampliación de la información. Los días 16 y 22, nuevas Juntas de Portavoces con el mismo resultado, ninguna propuesta por parte de los grupos de la oposición que pudiera enriquecer el debate entre proyectos, ideas y políticas.
En definitiva, el presupuesto municipal de 2010 es el mejor de los presupuestos posibles: riguroso, realista, sensible a las necesidades sociales y pensado para continuar transformando la ciudad y dinamizando nuestra economía. Decir cualquier otra cosa es negar la realidad.